"SE APRENDE A VER COMO SE APRENDE A CAMINAR"


El desarrollo de la visión, está muy ligado al desarrollo motor.

Cuando nacemos nuestro sistema visual es inmaduro, está poco mielinizado y
además carece de experiencias previas para entender lo que ve.
La retina, va madurando de la periferia al centro, a la zona macular que es la
que da la información del color, del detalle…

Las experiencias motrices que el bebe va a tener al poderse voltear,
arrastrar, gatear; al conseguir ser capaz de sentarse para liberar sus manos
y así poder explorar los objetos con mucho mas detalle, al poder ponerse de
pie, con lo cual llega a la conquista de situarse arriba y abajo, a obtener el
conocimiento del delante y detrás, y posteriormente de ambos lados de su
cuerpo, derecha e izquierda y en definitiva la acumulación de todas estas
experiencias, da como resultado el momento en que el bebe alcanza ya a ser
el centro de todo su espacio y el punto cero desde donde va a entender
donde están las cosas que forman su pequeño gran universo.

Todo esto, junto con las experiencias sensoriales que va a ir almacenando en
su cerebro, al tocar diferentes objetos, texturas, formas, durezas, va a ir
creando su base de datos.

La etapa del gateo es fundamental. Para madurar la coordinación entre sus
dos ojos, sus dos oídos y sus dos hemisferios cerebrales ya que este
movimiento contralateral activa la comunicación ínter-hemisférica a través
del cuerpo calloso, es también el momento en que se acaban de afinar la
acomodación y la convergencia, al ir cambiando la mirada lejos-cerca y
también el niño aprende a valorar mejor las distancias.

Es muy importante que los niños tengan la oportunidad y el espacio
suficiente para moverse y no saltar etapas de su desarrollo, que son las que
hacen madurar su sistema nervioso.

Todo esto que el niño ha ido almacenando como experiencias motrices y
sensoriales, lo va a unir a la visión ya que esta se relaciona con todos los
sentidos y así a partir de los 5 o 6 años, la visión va a adquirir el papel de
sentido piloto del organismo y de él va a recibir el 80% de la información
que le llega.
El niño ya no va a necesitar oler, chupar, tocar… los objetos con solo verlos
va a saber sus propiedades ya que tiene un banco de datos suficiente para
entender lo que está viendo y relacionarlo con aprendizajes previos.

También es muy importante revisar a los bebes a cualquier edad si hay
alguna sospecha de un problema visual y si no la hay a partir de los 2 años y
anualmente para ir controlando que el desarrollo visual esta madurando con
normalidad.